viernes, octubre 13, 2006

I'll cRY IF I WAnT to (OxTIAS YA...)



It's my party and I'll cry if I want to
Cry if I want to, cry if I want to
You would cry too if it happened to you
Nobody knows where my Johnny has gone
But Judy left the same time
Why was he holding her hand
When he's supposed to be mine
It's my party and I'll cry if I want to
Cry if I want to, cry if I want to
You would cry too if it happened to you
Then all my records keep dancing all night
But leave me alone for a while
Til Johnny's dancing with me
I've got no reason to smile
It's my party and I'll cry if I want to
Cry if I want to, cry if I want to
You would cry too if it happened to you
Judy and Johnny just walked thru the door
Like a queen with her king
Oh what a birthday surprise
Judy's wearing his ring
It's my party and I'll cry if I want to
Cry if I want to, cry if I want to
You would cry too if it happened to you
Oh-oh-oh It's my party and I'll cry if I want to
Cry if I want to, cry if I want to.....

My Web... talking 'bout my web...

uN GRÁFICO javA DE MI WEB, SEGÚN LA ESTRUCTURA html DE... PUFFFFFF...

The Devil and MEEEEEEEEEEEEE!!!!


Dime de qué va... quiero saber... quiero gritar...

miércoles, octubre 11, 2006

La femme aux cigarettes...






















Sí... fumando... y qué?

jueves, octubre 05, 2006

Jotace


El fantástico Blog de Jotace...

miércoles, octubre 04, 2006

tedekás de 90




1. La primera canción debe recoger el espíritu del recopilatorio. Sólo hay una oportunidad para las primeras impresiones.
2. El resto de canciones deben ser representativas - aunque pueden surgir variaciones conceptuales entre ligeras y totales... el eclecticismo en sí es un estilo - y aún mejores que la primera aunque parezca imposible.
3. No incluir dos canciones del mismo grupo/cantante en la misma cara. Si incluyes grupos diferentes pero con miembros comunes la cosa cambia... y te convierte en alguien extremadamente cool.
4. El título del recopilatorio es muy importante y no tiene porqué existir relación con el contenido aunque sí de forma tangencial con el espíritu del mismo.
5. Si el significado del título de la cinta sólo lo entiendes tú, mucho mejor. Se admiten bromas privadas y complicidades (que no tienen porqué ser entendidas por el destinatario del recopilatorio).
6. No mezclar idiomas (corrección: no incluir canciones en español a no ser que lo sean todas).
7. Las baladas con las baladas... pero evita las baladas.
8. Si incluyes una canción de 20 minutos que sea la última. Aségurate de comentar "el increíble último minuto" y preguntar si lo han escuchado mientras lo comparas con su grupo favorito utilizando alguna frase tipo "el single que XXXXXX siempre hubiera soñado sacar"
9. La canción cero - sí, la canción cero... - debe ser instrumental. Los estados de ánimo tienen su leit motiv.
10. Reserva algunas joyas... el bajón de la cara B no es una leyenda urbana.
11. No hay regla 11.
12. Siempre hay un grupo japonés que te hace quedar de lujo... larga vida a Japunk!
13. Evita las obviedades... siempre hay una cara B de un vinilo de una maqueta de rarezas en la que se cantaba lo mismo pero con un estilo más arriesgado y sin pulir que quedaba de lujo.
14. Haz una copia para ti... en el 90% de los casos el que más va a disfrutar con tu cinta eres tú.
15. No escribas frases ni mensajes... la música va a resistir el paso del tiempo (en algunos casos) y tu frase no (incluso puede tener efecto boomerang).
16. No hagas un recopilatorio por compromiso. Jamás. La novia de tu mejor amigo sigue siendo un vínculo secundario en tu vida.
17. Nunca vas a quedar 100% contento. Y surgirán la versión 2... la versión 3...
18. Escúchalo antes de grabarlo. O depués de grabarlo pero con la posibilidad de regrabar.
19. No insistas... por mucho que sea una gran canción no queda bien entre 22 canciones moldavas.
20. No esperes que te cuenten lo que les hace sentir cada canción que les has grabado... Sólo espera no encontrarte la cinta de posavasos.
21. No es necesario hacer un recopilatorio para cada mujer con la que cruces una mirada.
22. A todo el mundo le gusta ESA canción de los Pixies (y la puedes incluir entre las 22 canciones moldavas).
23. Las gracias tienen gracia una, dos... tres veces quizá... pero al final cansan... no pongas esa versión del los beatles con un irlandés borracho tocando el acordeón (recomedable una, dos... tres veces quizá el recopilatorio "The Groovie Sound Of The Beatles").

24. Maldito volumen! Evita susurrarles para dejarles sordos con la siguiente canción... ya sé que no es cosa tuya pero intenta evitarlo.
25. Título recomendado: XXXXXX Vol.1 (quizá algún día te pidan el 2... y si no, ya sabes lo que hay)
26. Aunque dé pereza, Nombre y Título... y de todas (piénsalo antes... no es original que las últimas repten por los bordes de la carátula o hagan espirales... que no, que no eres el primero que lo ha hecho)
27. Por mucho tiempo previo que le dediques, al final lo vas a hacer en hora y media y a toda oxtia... así que no le dediques tanto tiempo previo (ya, ya... si esto es imposible)

Pd Thurston Moore (uno de los guitarristas de Sonic Youth) ha editado
"Mix Tape: The Art of Cassette Culture", un libro que incluye unas 80 recopilaciones caseras de varios cineastas, músicos, periodistas... que además de la lista de canciones se completa con la historia que motivó la cinta. Buena pinta (si la selección es suya y no de algún "negro").

Pd2
"Gracias por la música" (incluyo este link poco representativo simplemente porque aparece una portada inventada de Yo La Tengo) recoge portadas y portadas caseras de recopilatorios... un libro más que curioso y con inmensas conexiones emocionales. Lo compré con intención de regalarlo y así lo hice... pero costó mucho que saliera de mis manos.

Pd3
TinyMixTapes... web donde puedes encontrar, solicitar y aportar tus recopilaciones para las temáticas más bizarras y paranoides que puedas imaginar.

Pd4 10 canciones sobre... bailar. Uno de los recopilatorios que hacíamos en el trabajo cuando nos daban venas de estas... (el copyleft es de Jesús... abro comillas)

1. Dance Magic Dance, de David Bowie, que salia en la peli de Dentro del Laberinto,,,,si la recordais salia Bowie bailando con un monton de gnomos malignos
2. Dance Commander, de Electric Six,,,,,,por los días del Azkena
3. La banda sonora de Fama, que todavía me acuerdo de Amaturo
4. come dancin´ de Good Riddance, habla sobre una chica que solo liga con chicos que sepan bailar distintos tipos de musica.
5. Do the right thing, de leatherface, por una estrofa de la canción: do not underestimate the underdogs, they can fight, they can dance, they can drink the night into coma….
6. Babies, de Pulp….es la unica canción pop con la que puedo bailar
7. She is in parties de Bauhaus, porque recuerdo a las siniestras del Heaven bailando con esta canción (la mayoria son feas pero lo bueno de ser siniestro es que vas de negro en sitios oscuros)
8. i am a fucked up dancer, de I against I, muy punk, muy aleman,,,,de los paises alemanes
9. If you wanna dance, de los Ramones (siempre caerán) salía en la película Rock and Roll High School, los ramones tocando y todo el instituto bailando alrededor
10. Dancing Queen,,,,,es horrible, es apropiada, y seguro que a Emil le mola (dedicada a Agustin)

martes, octubre 03, 2006

Bob Dylan se ha pasado la vida intentando ser como Howe Gelb...

Giant Sand

Howe Gelb

The Band of Blacky Ranchette

Rainer

The Friends of Dean Martinez


Calexico

Giant Sandworms

OP8

A veces la chispa de la mejor creación surge de la fricción de los contrastes, del roce improbable de los aparentes contrarios. Uno de los mejores discos de los últimos tiempos, de los más penetrantes, seductores y enigmáticos, es la colaboración de Howe Gelb con el coro canadiense de gospel Voices of Praise, este “’Sno Angel like you”: un peculiar experimento que concluye con la que parece ser una alquimia perfecta. Y como indicamos, partiendo de absolutos extremos y contrarios.
Por un lado, tenemos el gospel afroamericano: una música exultante, de invitación, colectiva. El Negro Espiritual pretende convertir un sentimiento, el religioso, por naturaleza íntimo, en algo participado, en una suerte de comunión cantada en un tono infeccioso y febril, capaz de sumar fieles y de afianzar a los indecisos. Una música muchas veces prodigiosa, y que ha alimentado el fenómeno indiscutiblemente universal de la mutable música soul y de su misterio. Sinceramente, cuesta imaginar una música más opuesta que “lo” de Howe Gelb.
Si aquél es un discurso expresivo y explosivo, claro, ordenado y rotundo, lo de Gelb viene a ser el más inarticulado y reconcentrado de todos los conocidos. En su música anida siempre la impresión de que es una puerta, abierta de par en par, a un proceso mental que no pretende hacerse entender por el receptor, sino exponerse diáfano y desnudo en su dudoso discurrir: caótico, desordenado, repleto de meandros, de caminos cortados, de opciones inacabadas, de digresiones y silencios. Murmurado por debajo de la respiración, urgente, indomado, veraz, a menudo incomprensible e inexplicable, frente a la comunión inevitable del gospel, la participación de otros en la música de Gelb siempre ha parecido un milagro frágil de pura telepatía.
Sobre este contraste surge el pequeño milagro de este disco. Finalmente, sin que ninguno de los dos elementos ceda excesivo terreno, surge una extraña confluencia de plena naturalidad. Y del mismo modo que las letras torturadas de Gelb parecen ser sometidas al bálsamo de las voces del coro, su retraída expresión se precipita y mezcla con la explosión en los estribillos. El resultado final confiere al disco un tono muy peculiar, entre melancólico y eufórico, que resulta tremendamente reconfortante, creándose así un disco que de modo inevitable sana y purga el espíritu.
Abriendo el disco se nos anima con “Get to Leave”, en la que Gelb muestra distancia con las promesas de un mundo mejor, mientras que el coro no tanto. A continuación, es cuando de verdad se define el disco en la parsimonia de “Paradise Hereabouts”, que en cierto modo resume las esencias. Mientras Gelb describe una letanía apocalíptica para almas maduras medianamente sensibles, sometidas a estos tiempos a la zozobra y el desengaño, por su parte el coro elimina el sarcasmo con el que se nos plantea esa llegada al falso paraíso. Gelb transmite dolor y desesperanza; The Voices of Praise, la irreductible esperanza en la salvación propia del poseedor de una fe inquebrantable e irracional.
Gelb aporta al disco siete temas nuevos, recoge algunas de las joyas del repertorio de Giant Sand (“Get to Leave”,”Robes of Bible Black”, “Neon Filler”, “The Chore of Enchantment”) y tres cortes del difunto Rainer Ptacek (“The Farm”, “That’s How Things Get Done” y “Worried Spirits”), amigo del alma, al que dedicara precisamente “Chore...”. E incluso cuando se trata de cortes conocidos, el nuevo tratamiento les confiere una dimensión desconocida, una nueva y diferente intensidad, haciendo que canciones como “Neon Filler” parezcan nacidas para este disco. Por momentos, semeja como si estando sometidos a un sol de justicia, transitando un árido camino, llegara una refrescante brisa que les permitiera coger nuevas fuerzas, o surgir desde las sombras a una reconfortante luz, en un solo paso. La minimal batería de Jeremy Gara (Arcade Fire) y la prodigiosa slide guitar de Fred Guignion, coloreadas ocasionalmente con teclados como el Hammond del coproductor Dave Draves, son un apoyo mínimo, discreto, para el hermoso despliegue de viento en las velas que proporcionan esas voces empapadas de fervor.
Hay momentos en el que el contraste se aprecia por la extraña contaminación que se produce. Así en “But I Did Not”, uno de los mejores cortes, Gelb masculla obsesivamente la letra, como poseído de ese mismo fervor, pero resuelto de un modo diferente: retraído y retroalimentado. Sin embargo en “Hey Man”, casi todo el peso de una hermosa canción que ofrece redención a un tercero, recae sobre los que parecen los hombros cansados de Gelb, mientras que las voces parecen una oferta adicional de consuelo y apoyo, y esa slide dibuja figuras penetrantes y balsámicas. El primer corte de Ptacek, “The Farm” parece recoger el mismo esquema; sin embargo, cuando el coro irrumpe, todo el peso pivota sobre sus increíbles propiedades curativas, y la herida se sana. Ése es el gran secreto de un disco que sugiere una capacidad catártica, redentora y curativa, desde una discreción y una mesura no exenta de un oculto nervio interno. Con los discos de Gelb, como Giant Sand, o como quiera presentarse, siempre se está sometido a un embrujo lento, pero duradero. Sin embargo, esta vez ofrece una insospechada e infecciosa inmediatez, de la mano de unas voces nacidas desde y para lo inefable, y lo milagroso. Y sí, efectivamente, termina por parecer un pequeño prodigio este disco, capaz de recoger lo mejor de dos mundos sitos en extremos opuestos, y hacerlo aún más grande.


De Feedback-zine...

Ciao Beni!


Coge un botellín y busca el abridor...

lunes, octubre 02, 2006